La culpa.

Recuerdo haber leído que la culpa surge cuando tu comportamiento entra en conflicto con tu conciencia. Podríamos resumir la culpa en la realización de un acto que sabemos esta mal, pero por algún motivo lo hacemos?

Creo que todos hemos pasado por la culpa. Me podría poner a mencionar los distintos tipos de culpa que existe, pues aunque no lo crean existen varias. Pero me quiero detener en el, a mi parecer, mas extraño de todos: la culpa que nos genera las acciones de otras personas hacia nosotros.

Raro, no? Uno pensaría en como te puede generar culpa que alguien te haga algo. Pero sucede. Y en la mayoría de los casos esa culpa viene de no vérnoslo venir. Como si brujos, u oráculos, fuéramos. Pensamos que lo tenemos que ver venir, que esto no nos puede pasar, confiamos en que esa persona no lo va a hacer. Pero, al final del día, no lo vemos venir, nos pudo pasar, y en el que confiamos que no podía hacerlo, va y lo hace.

Y ahí es cuando aparecen tus amigos, tu familia, psicólogo, etc; para decirte que son lecciones que tenemos que aprender. Que hay que perdonar, seguir adelante, y agradecer que paso pues esto nos hace mas sabios y mas fuertes.

¿Cómo perdonamos a quienes nos rompieron? ¿Por qué es más valeroso perdonar?

Esa mística sacada de la religión, de Hollywood, en la cual no importa cuánto te lastimen, al final del día encuentran la forma de perdonar y, de alguna manera mágica, eso les libera el corazón. ¿Deberíamos hacerlo? ¿Deberíamos aceptar la disculpa de alguien que nos lastima, sin importar si fue adrede o sin intención?

Si me lo preguntan, esto me parece una mentira.

Deberíamos cargar con esos pecados por el resto de nuestras vidas, junto con el dolor y la culpa que nos generan. Deberíamos poder sentirlos para que, la próxima vez, podamos hacerlo mejor, podamos ser mejores nosotros. Para no olvidar el dolor que provocamos, y de esa manera, no volver a hacerlo.

«Cuántos de Uds. han mirado al cielo pensando, rogando, no más lecciones?. A todos en algún momento nos ha dolido tanto algo que sin importar de que grupo seas, aprendizaje o no aprendizaje, sentis que no vale la pena. Pero acá estamos aún, recibiendo lecciones que no pedimos, de un destino que no entendemos, de una vida que, a veces, no queremos.»

Deja un comentario