Te voy a amar…

Te voy a amar, quizás para siempre. No sé si siempre con la misma intensidad, ni si será de la misma forma cada día. Pero sé que una parte de mí siempre va a estar atada a vos, como si existiera un hilo invisible que nunca se corta del todo.

A veces será un amor tranquilo, casi imperceptible, que flote en algún rincón de mi mente, entre los recuerdos. Otras veces será un amor que duela, que se haga presente en cada ausencia tuya, en cada momento en el que pienso en lo que podría haber sido y no fue. Y quizá, en los días más simples, sea solo un eco: algo que se siente sin pensarlo demasiado, como el aire que respirás sin darte cuenta.

Te voy a amar en las películas que nunca llegamos a ver juntos, esas que guardaban una excusa para un rato más con vos. Te voy a amar en esas reuniones llenas de gente, donde el ruido no alcanza para tapar el vacío que deja no encontrarte ahí. Y te voy a amar, también, en esas palabras que nunca dije, en las cartas que escribí mil veces en mi cabeza y nunca pasé al papel.

Te voy a seguir amando en los sueños, donde todavía pueda encontrarte aunque sea por un rato, en esos momentos donde el tiempo y la distancia no importan. Y vos no vas a estar ahí. No vas a escuchar esos susurros ni vas a saber cuánto seguís siendo parte de mí.

Te voy a amar siempre, incluso cuando no deba, incluso cuando ya no tenga sentido. Porque hay amores que trascienden el tiempo, las palabras y las distancias. Y el mío por vos, aunque imperfecto, aunque lleno de errores y contradicciones, es uno de esos.

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