Desafortunadamente no puedo evitar que ambas palabras, por más alejadas que parezcan una de la otra, vayan de la mano en mi vida como si fueran hermanas.
¿Existe acaso algo peor que sentirte insuficiente para alguien? La sensación de vacío que te genera pensar que no importa cuánto des de tu lado, cuanto ames, cuanto cuides, cuanto intentes, cuanto demuestres, nunca va a ser suficiente? Hasta la fecha, les puedo afirmar que no he encontrado una peor.
Y esto, como todo en mi vida, me lleva a preguntarme los motivos detrás. Empezando por la responsabilidad. ¿Somos responsables de que alguien no pueda aceptar el amor que damos? ¿O es la otra persona responsable de no saber qué hacer con ese amor?
¿Quizás es la naturaleza humana la que nos hace ser así? Deseando todo el tiempo lo que no tenemos, porque lo que entre más se nos da, ¿menos nos interesa? O quizás sea la época, la generación en la que todo tarda 5 minutos. Nos cansamos rápido. Nos aburrimos rápido.
Siento decepcionarlo, gentil lector, pero para formar amor necesitamos más de 5 minutos. El amor se nutre todos los días. Y como si fuera una planta, si no le das agua, se marchita y se muere.
Y no es solo nutrirlo. Necesitamos también aceptarlo. Aceptar que el otro es distinto. Aceptar que va a tener sus días malos, sus enojos, que es una persona totalmente distinta a nosotros. No se trata de encontrar a la persona perfecta para compartir tu vida, sino de encontrar a la imperfecta a quien puedas amar aceptando que lo es.
Siento decirte, gentil lector, que si algo me ha enseñado la vida es que este es el único dolor inevitable del humano. Porque no importa cuando pelees contra el amor, nunca le vas a ganar. No importa que tan duro nos pongamos, que tan fríos, que tan reticentes. Tarde o temprano, el amor te va a pegar un derechazo que no vas a ver venir. Y vas a caer nuevamente.
Lo bueno que tiene la vida es que el tren vuelve a pasar. Quizás no en la misma estación, pero vuelve a pasar. Depende de vos que tanto aprendiste para, esta vez, tomarlo como corresponde.
“Podemos pedirle al universo todas las señales que queramos, pero al final sólo vemos lo que queremos ver, cuando estamos listos para verlo.”
Deja un comentario